Friday, July 15, 2016

Un breve desahogo



Me entristece grandemente ver cómo en este país últimamente no importa el talento que tenga una persona, sus cualidades, habilidades, capacidades, aptitudes y/o su intelecto, sea suficiente para ser reconocidos y brindarles la importancia que merecen.
¿Por qué? Porque se le está dando importancia y valor (otros dirían pauta), a personas que no aportan positivamente al país. Personas que pueden ser descritas como un mal ejemplo para la juventud, chabacanos, vulgares y sin algún tipo de talento.
¿Qué mensaje les estamos llevando a nuestros niños futuros hombres y mujeres del mañana? Que para ser exitosos no vale la pena estudiar, o aportar positivamente para que te reconozcan. Que basta con ser controversial, hacer el ridículo, no tener talento aunque tengas un buen físico, o llamar la atención para que puedas ser reconocido o para que te valoren.
De verdad que me pregunto a diario cada vez que observo a una de estas personas en programas televisivos y/o radiales como si fueran gente productiva, ¿hasta dónde llegaremos? ¿Qué más se puede esperar?
Tenemos que comenzar a realizar cambios y dejar de aplaudir lo que está mal y apoyar a quienes con sus acciones intentan levantar nuestro país. Personas como la enfermera que estuvo colaborando con la situación en una de las carreteras de Puerto Rico en los pasados días, personas como nuestros atletas, fundaciones que se encargan de ayudar a otras personas menos afortunadas, mujeres y hombres que hacen la diferencia en sus trabajos luchando día tras día por progresar, estudiantes de escuelas públicas y privadas, estudiantes universitarios esforzados.
Si observamos a nuestro alrededor podemos encontrar personas dignas de emular, de seguir, de admirar, que puedan marcarnos positivamente. Si hacemos estas cosas tendremos un mejor país. Mientras sigamos apoyando a quien no hace nada productivo, no llegaremos a ningún lado. Este es mi pensar. 

Quiero un cambio positivo para mi patria, PUERTO RICO!!!

Tuesday, June 7, 2016

Un poco sobre Diversidad

¡Respetemos la diversidad!


Por: Flor De Liz Santiago Fernández, Trabajadora Social, Autora y Escritora

El término diversidad es definido según la Real Academia Española como: “Variedad, de semejanza, diferencia, y/o abundancia, gran cantidad de varias cosas distintas”. Por lo que cuando utilizamos la palabra diversidad, nos referimos a las diferencias y a la variedad de personas, animales y/o elementos en un determinado lugar. En palabras sencillas, significa que en un lugar en específico podemos encontrar personas, cosas o animales que presenten características diferentes que los distingan unos de los otros.

Podemos nombrar algunos tipos de diversidad, como la cultural (personas de diferentes culturas y/o nacionalidades), la biológica (referente a diferentes especies) y la diversidad sexual (la orientación y preferencia sexual). En fin, cabe destacar que es un término muy abarcador.

Mi pregunta es la siguiente, si muchas personas se les pregunta y pueden definir el término antes indicado, conocen su significado, lo que implica, ¿por qué se les hace tan difícil mostrar tolerancia ante la diversidad? 

He sido testigo de cómo se discrimina a las personas por ser diferentes, por actuar de manera diferente, por hablar de manera diferente. Es terriblemente decepcionante escuchar a personas denigrar a otras simplemente porque no son “iguales” a ellas, porque no son de su misma nacionalidad, porque tienen alguna condición, por su “status” económico, etc.

Esto es un claro ejemplo de la inmadurez, la ignorancia y la falta de educación de algunas personas en este país, y en el resto del mundo. Es una muestra de la carencia de valores en nuestra sociedad.

Una cosa es no estar de acuerdo con ciertas actitudes o conductas, pero eso no nos otorga el derecho de juzgar por ello, pues no somos quienes para señalar.

Tenemos que ser parte de ese pequeño grupo de la sociedad que respeta la individualidad, el ser humano y a quienes por una u otra razón presentan características diversas, esas características que podemos ver a simple vista y las que no podemos ver.

En mi experiencia de vida, desde la etapa de mi niñez hasta mi etapa adulta, he sido discriminada por muchas personas por ser diferente, pues en nuestra sociedad si no eres como el grupo, si no te unes, te señalan y te juzgan sin conocerte. Se hacen una imagen de ti, la comparten con los demás sin conocerte a profundidad.

En mi vida como profesional en Trabajo Social he sido testigo de igual manera del sufrimiento y la angustia de las personas que poseen características diferentes a los demás, o que son diversos a ellos por diferentes razones, algunas de las anteriormente mencionadas. En realidad es sorprendente la variedad de casos que podemos trabajar en cuanto a este tema. Personas discriminadas por su orientación sexual, por alguna condición de salud mental, por su origen, entre otros.

Como madre, de igual manera he sido impactada en cuanto a la diversidad. Esta área de mi vida me ha llevado a fortalecerme en las demás. Porque sabemos muy bien que cuando nos tocan a un hijo/a nos tocan la vida, por lo que he aprendido a desarrollar destrezas para combatir la intolerancia a la diversidad y no permitir que hieran o lastimen a quienes amo.

No podemos permitir que los ignorantes, los incultos y personas dañinas sigan impactando negativamente la vida de quienes representan la diversidad, pues si vamos a desmenuzar el término, en realidad tendríamos que aceptar que TODOS somos diversos porque ninguna persona es igual a otra y todos poseemos características que nos distinguen.

Hago un llamado a esas personas que disfrutan humillar a los demás, que los denigran, que los rechazan, que les impiden la entrada a lugares, que les imposibilitan el camino, que se mofan, que se burlan, que comentan de manera negativa, que hieren y lastiman con sus acciones y palabras a esas personas y a sus familiares, para que reflexionen y modifiquen su conducta.

A esas personas les quiero recordar que lo que haces lo pagas de alguna manera. De igual forma les comento que nunca sabes cuándo tendrás en tu familia o en tu entorno alguna persona amada que sea un gran ejemplo de la diversidad. Cuando eso les suceda, si es que son humanos realmente, podrán percatarse de lo hermoso que es amar, abrazar, acurrucar a una persona diversa ante la sociedad y lo gratificante que es sentir ese amor recíproco. Y nunca olviden que tanto el cuerpo de aquellos/as que se describen como personas “normales”, como el cuerpo de quienes representan la diversidad, serán sepultados de igual manera, por lo que al momento de nacer y de morir todos somos iguales y no hay diferencias.

Esto va por mi hijo diagnosticado con autismo. ¡Quiero respeto y solidaridad!

Facebook: @FlorDeLizSantiagoFernandez



Monday, March 28, 2016

¿En dónde quedó la tolerancia?

En la tarde de hoy, cuando iba de camino a buscar a mi hija mayor a su escuela, atravesé algunas dificultades para poder llegar a mi destino. Dificultades que me desconcertaron un poco y me incomodaron, eso tengo que admitirlo.

Mientras esperaba por mi hija, medité acerca de lo ocurrido y procedí a realizar la siguiente pregunta, ¿en dónde quedó la tolerancia?

¡Qué poca tolerancia hay hoy en día en las carreteras y en las calles de mi país Puerto Rico! Y digo mi país, porque es aquí en donde vivo. Ya no hay seguridad para aquellos conductores que nos gusta cumplir con las leyes de tránsito.

Se nos hace difícil manejar en la carretera. Nos tropezamos con personas que no utilizan las señales para cambiar de carriles, no obedecen los pares, no se detienen ante los semáforos y te gritan si lo haces o si esperas mucho tiempo luego de haber cambiado la luz.

¿Y qué me dicen de la bocina? ¡Ya le tengo pánico! La tocan sin parar hasta que logran alcanzarte o moverte de lugar con el ruido y lo peor de todo, es que lo disfrutan. Y si por alguna razón te toca apretar la misma bocina, estás casi muerto, porque te mencionan cuanta palabra encuentran y aun las que no se han inventado.

Personas que se atraviesan en tu camino, conducen a exceso de velocidad y si por alguna razón no le cedes el paso, te insultan con palabras soeces, o tratan de intimidarte, te persiguen con sus vehículos, o pegan los mismos al tuyo sin consideración alguna, para ocasionarte miedo.

No se preocupan por su bienestar y seguridad, mucho menos por la de los demás.

¡Es increíble que manejar en estos días se convierta en un lanzamiento al campo de batalla! En donde tienes q estar alerta ante todo.

Tienes que contar con la capacidad de manejar tu vehículo y el de los que te rodean. Actúan como si nunca fueran a llegar a su lugar de destino  y provocan en los demás, ansiedad y temor.

¡Esto es en realidad terrible! Pero ante la poca tolerancia que existe en las carreteras, tenemos que seguir dando ejemplo para ver si a través de nuestras acciones podemos lograr que otros nos emulen.


Sunday, March 6, 2016

7 de marzo de 2010

Este día celebro los 6 años de vida de un ser sumamente importante para mí. Un niño muy especial el cual me ha hecho ver la vida de manera diferente. Con él he aprendido a desarrollar mucha más tolerancia y a través de él he aprendido que no hay nada imposible para Dios.

El hombre o la ciencia pueden decir lo que deseen de acuerdo a sus conocimientos, pero quien puede creer en Dios recibe grandes milagros. Yo he creído en Dios y he recibido grandes milagros.

La vida me ha premiado con su presencia y aunque otros no comprendan su manera de ser, de actuar, de comportarse, de observar, de reaccionar, yo lo amo por encima de lo que el mundo pueda pensar o decir y le resto importancia a lo demás.

Agradezco a Dios porque luego de tenerlo conmigo la muerte intentó arrebatarlo de mi lado cuando tenía sólo 4 años y no lo logró.

Su sonrisa, sus palabras aunque sean pocas, su mirada, sus abrazos, su manera de dormir, de llorar de quejarse y de actuar cada día me hace más fuerte y me permiten amarlo más, me enamoran.

En mí no existen los cuestionamientos, no existe el por qué, sino el cómo. En realidad no me interesa saber el por qué. Es un regalo maravilloso.

Dios coloca a nuestro lado a personas especiales para que aprendamos de ellas en el camino y él llegó a mi vida ese 7 de marzo de 2010 para enseñarme a ver la vida de manera diferente, para ayudarme a crecer, a madurar y a valorar.

Hoy reconozco que mi vida sin él estaría vacía, que lo amo con todas las fuerzas de mi corazón y las de mi alma y que es totalmente indescriptible este amor que siento por él. Que de todo lo que quiero lograr y alcanzar en la vida su hermana y él son la parte primordial, mi foco, mi todo.

En este día quiero decirle que le pido a Dios que me permita verlo crecer y acompañarlo en este proceso que se llama vida del cual poco a poco he ido preparándolo con la ayuda de grandes seres importantes y especiales que han formado parte de su crecimiento.

Aun le quedan muchos logros y metas por alcanzar y ahí estaré si Dios me lo permite caminando en donde él quiera que camine para verlo triunfar, para verlo volar.


¡Te amo Luis Miguel Mercedes Santiago!!!!! Mi eterno bebé, 6 años de vida.

Ser diferente


Ser diferente no es ignorar, rechazar o juzgar a otras personas porque no son como  nosotros, porque no piensan como  nosotros, porque no comparten nuestros mismos intereses.

La diferencia consiste  en ser nosotros mismos, apoyando las buenas  acciones de otras personas y educando a quienes realizan malas acciones para que  aprendan de las mismas y no las vuelvan a repetir. Significa  compartir con las personas, pero  no necesariamente compartir sus ideales.

Ser diferente es concientizar a otros sobre el amor, la comprensión y la tolerancia. Es saber escuchar sin juzgar y/o condenar. Es tener la capacidad  de brindar una oportunidad a quien nos falló alguna vez y permitirle enmendar su error.

Hacemos la diferencia cuando no actuamos de la manera esperada en diferentes situaciones. Cuando podemos trabajar con la diversidad que a otras personas les incomoda. Cuando muchos esperan  de nosotros el rechazo y reciben aceptación. Cuando pronunciamos palabras de apoyo y solidaridad ante un problema y no lo hacemos de manera acusatoria.

Es ser nosotros mismos respetando la dignidad y el valor de cada  ser humano. Reconocer que  en algún momento  el ser humano puede caer  pero  tiene el derecho a levantarse. Y estar conscientes de que como seres humanos, también podemos tropezar y caer.

Es llegar en ese preciso momento para extender la mano al caído para que  pueda  levantarse y no pisarlo para que  jamás se  recupere.

Reconocer que  no podemos oprimir a nuestros semejantes a través  de nuestras actitudes y no permitir la opresión por parte  de otras personas.

Siempre debemos tener presente que ser diferentes implica salirnos de las normas, de lo que está estipulado. Distinguirnos en cuanto a conducta, comportamiento, manera de actuar, de vestir, de expresarnos, manera de conducirnos.

Cuando no atacamos lo que todos atacan, cuando no nos unimos a burlarnos de otras personas para sentirnos parte de un grupo y/o aceptados. Cuando defendemos los derechos de las personas en el momento en que han sido violados, cuando analizamos, estudiamos e investigamos antes de actuar. Cuando tenemos la capacidad de escuchar las partes envueltas en un problema y actuar de manera imparcial. Cuando podemos desempeñarnos como abogados y no como jueces y cuando promovemos la justicia social y la integridad de las personas, podemos decir que somos diferentes.

¡Les invito a ser diferentes!